Para eliminar los virus, necesitamos un buen desengrasante, pH alcalinos, y si es posible emplear temperatura mayor o igual a 70 grados. Otra alternativa es emplear un oxidante, el más común es el Hipoclorito de Sodio diluido
Buenos hábitos de operación en nuestra lavandería industrial nos pueden lograr disminuciones de hasta un 60% en el consumo de agua. La capacitación de nuestro personal es extremadamente importante para lograrlo.
Una de las dudas más comunes que recibimos es como calcular el verdadero costo de un proceso de lavado. Para llegar a este número con exactitud es necesario primero detallar los costos en una lavandería.
Lo primero que tenemos que identificar es si la ruptura es esporádica o es un problema constante que esta afectando nuestros blancos. Si es esporádica, no hay mucho que podamos hacer, pero si es un problema constante tenemos que buscar las siguientes respuestas para poder encontrar una solución
Para el propietario o huésped el tener una lavandería segura donde pueda colocar más de una carga al mismo tiempo, le provee tiempo libre, rapidez y comodidad.
Los 3 puntos anteriores conforman el Servicio Post-Venta ofrecido, que junto con la calidad y el costo de nuestro producto conforman la vida útil o tiempo estimado de reemplazo para el mismo.
Los momentos de crisis nos permiten realizar una pausa y revalorar si lo que estamos haciendo es lo correcto para el momento y nuestra planeación a futuro. Las oportunidades al ser tomadas nos permiten un crecimiento elevado al pasar la crisis y llenar nuevamente los periodos de estabilidad.
La resiliencia que tengamos la vamos a contagiar a nuestros colaboradores y clientes. La adaptabilidad que podamos ofrecer a nuestros clientes nos permitirán diferenciarnos de cualquier competencia. Ofrecer servicios y productos de calidad adaptados par el mundo actual.
Debemos de considerar nuestra lavandería como una fábrica, donde nuestra materia prima es Ropa Sucia y nuestro producto terminado es Ropa Limpia.
Cuando establecemos estas cadenas es importante considerar no solo el costo de los envíos y almacenajes, si no considerar el costo de oportunidad en el que podríamos caer por no tener a tiempo esas piezas.
